Si habéis estado siguiendo el blog desde el principio puede que hayáis notado que el ritmo de una entrada de la serie “Paso a paso” cada mes se rompió en abril. Los motivos son dos:
- Estoy trabajando en un proyecto que queremos lanzar durante este mes y eso ha hecho que disponga de menos tiempo para crear entradas en wohom
- Llegados al punto 11 me he estado replanteando la forma de enfocar desde ahora las entradas del blog. Desde aquí ya no tiene mucho sentido un paso a paso, sino más bien ir publicando artículos que ayuden a orientarse, centrarse, utilizar alguna herramienta, recordar conceptos, etc.
Así pues, con este artículo cierro la serie “Paso a paso” con un último y simple consejo: Si has puesto en práctica de alguna manera lo explicado en los pasos anteriores, la forma de garantizar que avanzas hacia tus objetivos es marcarte el reto de completar como mínimo una de las tareas que te has marcado como claves para tus objetivos.
Eso no garantizará que cumplas con tus plazos si los has marcado, pero si garantiza que tus proyectos no encallan, que es uno de los mayores problemas con los que me he encontrado y con los que veo que la gente se encuentra: se inicia un proyecto, se arranca con ganas pero luego pasa mucho tiempo parado al desviar nuestra atención a otros asuntos nuevos. Cuanto más tiempo se para más cuesta luego retomarlo y acaba cayendo en el olvido. Si el proyecto es importante, simplemente pon la meta de cada día conseguir un avance, aunque sea mínimo, pero no dejes pasar un día sin conseguirlo.